Los barcos de vela ligera son barcos muy utilizados en las escuelas de vela. No están motorizados y se caracterizan por ser muy ligeros, debido a la ausencia de lastre que hace también que sean muy manejables. Al ser muy ligeros, carecen de estabilidad, algo que obliga a la tripulación a mantener el equilibrio moviéndose lateralmente. En caso de error en las maniobras, es muy fácil volcar el barco pero también volver a enderezarlo. La mayoría de barcos de vela ligera de última generación están diseñados para que sean cada vez más fáciles de usar y recuperar.

La popularización de la vela se debe en gran parte a los barcos de vela ligera, que han hecho más accesible este mundo gracias a sus precios relativamente económicos y a su uso sencillo. La configuración y el uso sencillo se reflejan también en una menor capacidad para navegar con peso, de hecho este tipo de barco no puede llevar a más de 3 pasajeros. Otra ventaja de los barcos de vela ligera es que por su tamaño pequeño se pueden transportar fácilmente.