Barcos a motor: tipos, motores y usos

En esta guía básica sobre barcos a motor te ayudamos a entender mejor los distintos tipos de barcos a motor, formas de propulsión, sus principales características y usos.

Cada uno de nosotros se imagina haciendo distintas cosas a bordo de un barco a motor. Si algunos quieren un barco que les permita salir con toda la familia a bordo para disfrutar de un plácido crucero, otros prefieren una tarde con los amigos practicando wakeboard con la música a tope. Muchos quieren una lancha pensada y equipada para pescar y otros dan prioridad a la seguridad y estabilidad para que los niños disfruten y les pique el gusanillo de la navegación. Así que no hay un barco ideal, hay muchos; tantos cuantas las combinaciones entre programas de navegación, presupuestos, aficiones y preferencias de cada uno existen.

Por lo tanto, el mercado se hace cargo de responder a los deseos de todos con una gran variedad de barcos a motor de recreo. Así que conocer sus características más importantes nos ayudará a decidir cuál es el que mejor se adapta a nosotros.

Un crucero familiar, una semirrígida, una lancha rápida o un pesquero deportivo, ¿cuál es el mejor para ti? Existen muchos tipos de barcos y conocer un poco más sobre sus características te ayudará a elegir el mejor para ti.
Un crucero familiar, una semirrígida, una lancha rápida o un pesquero deportivo, ¿cuál es el mejor para ti? Existen muchos tipos de barcos y conocer un poco más sobre sus características te ayudará a elegir el mejor para ti.

El casco

Desplazamiento o planeo

Los barcos a motor de recreo suelen tener una de estas tres formas de casco: planeo, desplazamiento o semidesplazamiento; cada una tiene un impacto directo en el rendimiento, estabilidad y velocidad del barco, entre otros factores, y se ajusta a distintos tipos de navegación y usos.

El casco de desplazamiento es relativamente lento, ya que debe desplazar su propia masa sumergida en agua para poder avanzar una distancia igual a la de su eslora. Son cascos de formas redondeadas, pero eficientes, con una velocidad máxima, o “velocidad de casco”, determinada por su eslora de flotación.

Por el contrario, el casco de planeo combina un peso más ligero, una potencia relativamente más grande y más elevación para deslizar sobre la superficie del agua y las olas, lo que le permite superar su velocidad de casco y planear sobre el agua. Este fenómeno se debe a la presión de la superficie del casco sobre la superficie del agua. Cuando esto ocurre, el barco se eleva, la superficie del casco en contacto con el agua disminuye, disminuyendo también la resistencia, y aumentando la velocidad.

Si quieres navegar largas distancias con calma y eficiencia, los barcos con cascos de desplazamiento son los más adecuados para estos cometidos. Si en cambio, te gusta la velocidad y los deportes acuáticos y prefieres agilidad y maniobrabilidad, lo mejor es optar por un casco de planeo que se adecue a las distancias más cortas. Puedes combinar lo bueno de ambos tipos de casco y optar por un barco que te ofrezca los beneficios del casco de desplazamiento y un poco más de velocidad, lo que implicaría un casco de semidesplazamiento.

Monocascos y multicascos

El número de cascos también afecta el rendimiento, velocidad y estabilidad del barco. El tipo de barco más común es sin duda el monocasco; su popularidad se debe a muchos factores, tanto de orden histórica como de orden económico. También son barcos estéticamente más atractivos, además de constituir la gran mayoría del mercado de segunda mano, lo que los hace estar más valorados.

El tipo de multicasco más común es el catamarán; supone un coste más elevado que el de un monocasco, tanto por su precio de compra como por el coste de manutención, atraque, etc., pero sus dos cascos le ofrecen más estabilidad en reposo, escorar menos y son más fáciles de maniobrar a bajas velocidades. Si optas por un catamarán también podrás disfrutar de una navegación más suave, mayor estabilidad direccional y más eficiencia, además, claro está, de más volumen y espacio en cubierta.

Los monocascos dominan el mercado, pero los catamaranes tienen mucho éxito en el chárter por su maniobrabilidad, comodidad y espacio.
Los monocascos dominan el mercado, pero los catamaranes tienen mucho éxito en el chárter por su maniobrabilidad, comodidad y espacio.

Materiales de construcción del casco

El material de construcción más común sigue siendo la fibra de vidrio. Permite diseños de casco con líneas atractivas y la infusión de resina mejora su resistencia, reduce el peso y crea una mejor uniformidad en los acabados.

Otro material común en la construcción de cascos es el polietileno; no es económico ni muy refinado o ligero, pero es resistente y se puede reparar y pintar con facilidad. Para los barcos pequeños de uso más intenso, es un material con algunas ventajas interesantes.

El aluminio es ligero, fuerte, versátil, sencillo de reparar y amigo del ambiente. Suele generar más ruidos en navegación por el impacto de las olas y en muchos casos las soldaduras son visibles y estéticamente poco atractivas, pero sigue siendo un material con muchas ventajas y particularmente popular en el norte de Europa.

Hay constructores que nos ofrecen combinaciones de materiales, por ejemplo, casco y cubierta en aluminio y obra muerta en fibra de vidrio, combinando también las ventajas de ambos materiales.

Los motores

Opciones de propulsión

Los motores de embarcaciones de recreo más comunes suelen ser intraborda (dentro de la embarcación) o fueraborda (fuera de la embarcación).

Los motores intraborda suelen situarse o bien en la popa, operando a través del espejo por medio de una cola Z; un poco más adelante funcionando con un eje fijo que atraviesa la parte inferior del casco; o directamente conectados a pod drives (con hélices dobles contrarrotatorias y orientadas a proa, como los IPS), que incluyen transmisión, cola y accesorios situados bajo el casco.

La transmisión por eje es la más popular en las lanchas pensadas para practicar deportes acuáticos, donde su empuje, tracción central y distribución de peso equilibrada son esenciales. También es el tipo de transmisión que mejor se ajusta a varios tipos de embarcaciones más grandes, ya que las ventajas que ofrece la sencillez y fiabilidad de un eje fijo y un timón de dirección se sobreponen a la pérdida de espacio interior que un motor intraborda implica.
La transmisión por eje no nos permite corregir el asiento del barco, pero la posición del motor, abajo y hacia el centro del casco, contribuye a la comodidad de la navegación.

Los motores Pod Drive también son motores intraborda y desde su lanzamiento hace casi 15 años se han afirmado por el aumento en eficiencia y espacio interior que suponen. Son una seria alternativa a los motores de ejes ya que logran casi un 20% más de velocidad máxima; hasta un 30% más de eficiencia en el consumo de combustible, un 40% más autonomía de crucero, casi un tercio menos de emisiones CO2 y la mitad de ruido. También son más intuitivos, ya que se pueden operar a través de un joystick que hace que el barco sea más fácil de gobernar y atracar.

El motor fueraborda dispone de una hélice y un sistema de dirección; se instala en la parte superior del espejo de popa y se puede operar directamente o desde la consola. Existen dos tipos de motores fueraborda, el de dos tiempos, más ligero y fácil de instalar, pero también más contaminante, y el de cuatro tiempos que es más silencioso y ecológico, pero también más pesado y caro. En los últimos años hemos visto una enorme evolución en el mercado de los fuerabordas, no solo en la potencia y sofisticación cada vez más grande de los motores de cuatro tiempos, sino también en el surgimiento de motores de dos tiempos con inyección directa de combustible, más limpios y eficientes que los dos tiempos de carburación.

Hay algunos constructores que ofrecen el mismo modelo en versiones con motor intraborda y fueraborda. El puesto de mando es igual y la distribución también, aunque en el caso de los fuerabordas la plataforma de baño es bastante más pequeña.
Hay algunos constructores que ofrecen el mismo modelo en versiones con motor intraborda y fueraborda. El puesto de mando es igual y la distribución también, aunque en el caso de los fuerabordas la plataforma de baño es bastante más pequeña.

Otras opciones de propulsión

Motores eléctricos y híbridos

Actualmente, existen varias soluciones de propulsión eléctricas e híbridas que satisfacen muchos requisitos ambientales, ya que son respetuosas con el medio ambiente y sostenibles. Son motores cada vez más eficientes pero que no permiten las velocidades de los motores convencionales. Estos motores dependen de bancos de baterías que ocupan bastante espacio, además de tener un coste elevado. Por lo tanto, hablamos de motores que no siempre están al alcance de todos. Si echas cuentas puede que llegues a la conclusión de que un motor de combustión interna moderno sigue siendo el medio de propulsión más eficiente para la mayoría de los barcos, principalmente si no sales a navegar todos los días. Por otro lado, los motores fueraborda eléctricos, por su peso ligero, tamaño y limpieza son excelentes motores auxiliares, aunque siguen siendo bastante ruidosos.

Turbinas jet

La propulsión con turbinas jet succiona agua a través de una rejilla de entrada y proyecta un chorro de agua a través de una tobera direccional. Es menos eficiente que una hélice, pero tiene varias ventajas que la hacen eficaz como opción de propulsión en lanchas deportivas de alta velocidad y en la navegación en aguas poco profundas. Este tipo de motor también es más seguro para bañistas, permite una gran maniobrabilidad y es muy divertido de conducir.

Tipos de barcos a motor

Cada barco siempre es un conjunto de compromisos que optimizan su rendimiento en algunos aspectos en detrimento de su desempeño en otros. Y tal y como la forma y material de construcción del casco nos puede dar pistas sobre la función principal de un determinado barco, el diseño y disposición del interior también están pensados para responder a determinadas necesidades y usos. Por eso encontramos muchos tipos de barcos distintos cuyas diferencias van mucho más allá de su eslora y precio.
Los tipos de barcos a motor más comunes suelen incluirse entre las siguientes categorías: auxiliares, motos náuticas, lanchas de proa abierta, semirrigidas, lanchas cabinadas, cruceros deportivos y barcos de pesca deportiva. Los yates y superyates los dejaremos para otro artículo.

Auxiliares

Una auxiliar es un barco que usamos para transportar personas y equipos entre la costa y un barco más grande donde incluso puede tener su garaje. Las auxiliares más comunes son pequeñas lanchas inflables con un motor fueraborda de poca potencia que pueden ser guardadas, desplegadas y recuperadas fácilmente. Muchas de estas auxiliares son de la categoría hinchable y están hechas de PVC o Hypalon y disponen de suelo inflable o rígido. Los barcos totalmente inflables tienen como principal ventaja la portabilidad mientras que los de suelo rígido son más versátiles y resistentes.

En el otro extremo del abanico tenemos las auxiliares de diseño sofisticado pensadas para yates y superyates, de gran autonomía y velocidad, que pueden llegar a los 30 nudos o más. Este tipo de auxiliar también se adapta bien a la función de crucero de día o fin de semana.

La lancha auxiliar asume varias formas desde la más sencilla y modesta hinchable hasta la más lujosa limusina.
La lancha auxiliar asume varias formas desde la más sencilla y modesta hinchable hasta la más lujosa limusina.

Motos acuáticas

Las motos de agua son embarcaciones compactas y ligeras con propulsión por chorro de agua para conducir sentados o en pie a través de un manillar semejante al de las motos de carretera. Las hay para una, dos o tres personas y su operación es fácil e intuitiva. Aceleran rápidamente y su empuje te permitirá experimentar sensaciones únicas sobre el agua. Las motos de agua son muy versátiles y podrás llegar a sitios inaccesibles para la mayoría de los barcos. Es una opción muy interesante si te gusta mojarte un poco y deseas un medio de transporte divertido y muy rápido para llegar a determinadas playas disfrutando del paseo.

Una moto náutica te pone en contacto casi directo con el agua por un precio relativamente razonable.
Una moto náutica te pone en contacto casi directo con el agua por un precio relativamente razonable.

Lancha de proa abierta o bowrider

La lancha de proa abierta es un tipo de crucero de día muy popular. Puedes encontrar varios tipos, por ejemplo, la lancha de proa abierta de estilo americano cuya disposición clásica suele incluir un sofá en V en la proa y varios asientos en la bañera. La lancha de proa abierta escandinava concentra los asientos en la cubierta y suele tener un acceso por la proa además de raíles elevados que aumentan la seguridad durante el embarque. Las lanchas de proa abierta para deportes acuáticos suelen tener un motor intraborda potente, aletas direccionales, lastres ajustables para controlar la estela y una variedad de accesorios y opciones para personalizar totalmente el barco y adaptarlo a tu deporte preferido. Encontrarás muchísimas opciones en el mercado que te ayudarán a personalizarlo bastante, algunas con dimensiones que te permitirán transportarlo con remolque, lo que tu presupuesto agradecerá.

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Existen distintos tipos de lancha de proa abierta; sin duda el barco ideal para disfrutar de un día de calor calmadamente a bordo o practicando deportes acuáticos.

Lanchas semirrígidas

Las lanchas semirrígidas, también conocidas como ‘gomonas’, son barcos de casco rígido y flotadores hinchables con motor intra o fueraborda. Inicialmente se popularizaron como barcos de trabajo para usos profesionales, de seguridad o carga. Estas embarcaciones han ido evolucionando y ahora encontramos semirrígidas de muchos tamaños y estilos diferentes. Poco a poco, se han ido adaptando al mercado de las embarcaciones de recreo, ya que su precio y versatilidad las convierte en fieles compañeras para muchísimos programas de navegación. Su principal defecto es la falta relativa de espacio interior.

Una semirrígida como esta te sorprenderá por sus prestaciones, pero también por el su lujo de cada detalle.
Una semirrígida como esta te sorprenderá por sus prestaciones, pero también por el su lujo de cada detalle.

Lanchas cabinadas y cruceros

Una lancha cabinada (‘cuddy’ en inglés) es una lancha con acomodación básica para dos personas mientras que un crucero dispone de acomodación para por lo menos tres personas; ambos disponen de cascos de planeo. La disposición más común en estas embarcaciones es la de bañera abierta y proa cerrada donde solemos tener la cabina principal. También existen cruceros con el camarote en la popa. Los cruceros deportivos son una de las categorías más populares en el Mediterráneo; con su salón de popa para disfrutar de una comida al aire libre, una bañera cómoda para protegerse del sol y de los elementos, un solarium en proa para relajarse y espacio en la parte inferior para cocinar y dormir, y si Flybridge, pues aún mejor: este es sin duda el sueño de muchos navegantes que quizás empiezan comprando barcos más pequeños.

Dentro de esta categoría tenemos también los cruceros de altura que cubren largas distancias y suelen tener un eficiente casco de semi-desplazamiento dónde el espacio interior y el confort son la prioridad. Los encontramos también con prácticas bañeras ‘walkaround’ para navegar durante todo el año, en diseños de origen escandinavo. Elegir un crucero o una lancha cabinada implica decidir si preferimos el elemento deportivo (velocidad, rendimiento) o el crucero (espacio, confort) ya que no suelen ir de la mano.

Una pequeña lancha cabinada te permite pasar un par de noches a bordo; en este caso tenemos una cama en V que también se transforma en dinette. Un crucero familiar moderno es como un pequeño apartamento; podrás pasar varios días a bordo con bastante comodidad.
Una pequeña lancha cabinada te permite pasar un par de noches a bordo; en este caso tenemos una cama en V que también se transforma en dinette. Un crucero familiar moderno es como un pequeño apartamento; podrás pasar varios días a bordo con bastante comodidad.

Barco de pesca deportiva

El mercado ofrece una gran variedad de barcos de pesca deportiva adaptados a los distintos niveles de exigencia que tienen los aficionados a la pesca y que van desde las lanchas de pesca de cinco metros de eslora hasta los barcos de 25 metros de eslora con varias cubiertas, sillas de pesca y torres de observación. A pesar de las diferencias en tamaño y características, todos los buenos barcos de pesca deportiva tienen varias cosas en común: una manga ancha que garantiza estabilidad en reposo y espacio; una proa elevada que protege de las olas; una V profunda para suavizar los impactos y una popa con buena flotabilidad para más comodidad a baja velocidad. Además, se suele tener una popa completamente abierta con francobordos altos para más seguridad en la cubierta y un puesto de mando central para protegernos de los elementos y facilitar la circulación. Todo esto configura también un barco ideal para los que solo quieren navegar en familia.

Por su estabilidad y amplitud interior, los barcos de pesca también se adaptan bien a los programas familiares.
Por su estabilidad y amplitud interior, los barcos de pesca también se adaptan bien a los programas familiares.

 

Elegir un barco a motor

La elección del barco a motor adecuado depende de muchos factores: de dónde vives, el uso que le quieres dar, el número de personas con las que vas a navegar, edad y experiencia tanto la tuya como de tus invitados, épocas del año en que quieres salir al agua, actividades que quieres practicar en el barco y en el agua, potencia y velocidad deseadas, presupuesto para la compra, operación, mantenimiento y atraque, y otros detalles que pasan también obviamente por tus gustos personales. Pondera cada uno de estos factores y dedícale tiempo y reflexión y claro, por encima de todo, elige con responsabilidad.

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