Los catamaranes son embarcaciones de dos cascos idénticos unidos entre sí por una plataforma rígida. Pueden ser de vela o a motor, pero la mayoría tiene dos motores, uno para cada casco. No está muy claro el origen de este tipo de embarcaciones, si bien la palabra "catamarán" es de origen indio y los primeros registros de su existencia se remontan a finales del siglo XVII. En la actualidad los catamaranes se han vuelto bastante populares en el mercado porque reúnen innovación y velocidad y presentan muchas ventajas.

En general, los catamaranes ofrecen más estabilidad y equilibrio que los monocascos (debido a su manga más ancha) y no se pueden hundir, por lo tanto son más seguros. Tienen menor calado que los monocascos del mismo tamaño, por tanto ofrecen más facilidad de maniobra y una navegación tranquila y cómoda. También suelen ser más rápidos que los veleros clásicos, pero se mueven menos y por lo tanto hay menos posibilidad de marearse. Por último, pero no menos importante, ofrecen mucho más espacio y confortabilidad: pueden acomodar muchos pasajeros, poseen una bañera generosa y amplias cabinas. Por eso, son una de las opciones favoritas para pasar unas vacaciones a bordo.